Todo pasa después del colegio
Tu jornada es de cuatro a ocho de la tarde más el sábado por la mañana. Una herramienta pensada para horario de oficina se te resiste en cada pantalla.
Quien paga no suele ser quien asiste. Reserva un padre, aparece un adolescente, y el recordatorio tiene que llegar a quien de verdad necesita acordarse.
Tu jornada es de cuatro a ocho de la tarde más el sábado por la mañana. Una herramienta pensada para horario de oficina se te resiste en cada pantalla.
El mismo alumno, la misma hora, cada semana durante un trimestre entero. Eso no es una reserva: es un compromiso fijo.
Puentes, semanas de examen y viajes familiares recolocan una agenda que costó semanas cuadrar.
Pon las horas en las que de verdad das clase, incluidos días partidos, y las familias solo ven lo real.
Las familias nuevas reservan de tu disponibilidad sin el ida y vuelta de qué horas tienes.
Se envían solos, así una clase perdida no es lo primero que alguien se entera.
Comparte un link y deja que las familias reserven tu disponibilidad real. Plan gratis.
Empezar gratis