Las cabinas y los terapeutas tienen límites distintos
Dos terapeutas no pueden usar la misma cabina, y una cabina vacía es capacidad por la que pagas alquiler. La disponibilidad tiene que reflejar quién trabaja, no solo tu horario de apertura.
Una reserva de spa es una cabina, un terapeuta y un bloque de tiempo tranquilo, todo a la vez. Falla uno de los tres y tienes a alguien de pie en un pasillo en albornoz.
Dos terapeutas no pueden usar la misma cabina, y una cabina vacía es capacidad por la que pagas alquiler. La disponibilidad tiene que reflejar quién trabaja, no solo tu horario de apertura.
Limpiar y preparar una cabina lleva minutos reales. Cuando las reservas van pegadas, ese tiempo sale del tratamiento.
Los clientes que compran una serie de tratamientos son tus mejores clientes, y son los más fáciles de perder de vista.
Un porcentaje sobre un tratamiento de 150 dólares es un recorte importante de un servicio que ya habías tarifado con cuidado.
Cada terapeuta tiene sus horas y sus tratamientos, así el calendario enseña lo que de verdad se puede reservar.
Ajusta la duración de cada tratamiento a lo que la cabina necesita de verdad, para que las citas no se pisen.
Los tratamientos anteriores y las notas quedan con el cliente, así quien vuelve no empieza de cero.
Recordatorios automáticos antes de la cita y cambios en un toque, para que una cancelación se convierta en un hueco libre y no en una sorpresa.
Tratamientos, terapeutas y horarios en minutos. Plan gratis disponible.
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